En el estado de Chiapas, muy cerca de Guatemala,
las mujeres indígenas luchan por tierra y libertad.
Los zapatistas protestan quinientos años de pobreza,
y quieren superar las fronteras que les impiden.
La comandante Ramona ha inspirado a muchas personas,
porque ella entendía que todos merecen derechos.
Las mujeres nunca han tenido una voz para demostrar su poder,
pero todo esto está cambiando y los hombres necesitan tener cuidado.
Ellas no piden mucho, pero sienten como presos de la casa.
Quieren aprender español y conocer a otra gente.
Piden un cambio de la vida rural llena de pobreza.
Las mujeres indígenas se aburren y buscan aventuras.
Desean ser mirados como iguales a los hombres,
y exigen que ya no son maltratados.
Los zapatistas entraron a la revolución para si mismos,
pero ahora luchan para las generaciones del futuro.
Desafortunadamente, Ramona ya no vive,
pero no te preocupes, su espíritu les guía.
Esto es porque, TODAS SON RAMONAS!

¡Buen trabajo, Cara, mucha inspiración!